13 consejos para escribir una leyenda urbana

Las leyendas urbanas proceden de historias de una zona concreta, forman parte del folclore de una zona o de una cultura, y algunas están basadas en antiguos sucesos, que al ser contados una y otra vez han sido deformados por el tiempo y por las variaciones que ha podido añadir o restar cada narrador.

Documentándome para un taller de escritura en torno a las leyendas urbanas, que estoy preparando dirigido a los estudiantes de la ESO y bachillerato de dos institutos, he descubierto una serie de patrones que parecen seguir este tipo de narración tan singular.

Y es que, no hace tanto que pasó Halloween, y tal vez a más de uno le interese abordar una de éstas pelipuntiagudas historias de Marías Sangrientas y chicas de la curva.

Aquí os dejo mis primeras impresiones al respecto:

  1. Las leyendas urbanas proceden de historias de una zona concreta, forman parte del folclore de una zona o de una cultura, y unas pocas están basadas en antiguos sucesos, que al ser contados una y otra vez han sido deformados por el tiempo y por las variaciones que ha podido añadir o restar cada narrador.

  2. Su forma de propagación es principalmente oral. De hecho, eso es lo que a nivel narrativo las ha colocado a tan “baja escala” de importancia. Algunas son como historietas, chanzas o sucesos que se cuentan por morbo o por el efecto de incredulidad que producen. Falsear la procedencia de estas historias es un requisito más a la hora de contar las mismas. Siempre le han pasado a “un amigo de un amigo”, de hecho en inglés se las conoce como “friend of a friend stories”. A todos nos han contado “algo que pasó” en esa casa o en ese otro lugar siniestro.

  3. “Ocurrió cerca de tu casa”: Lo que las hace especialmente terroríficas es que combinan aspectos del terror y un entorno familiar o cotidiano. Y no necesitan ser coherentes ni lógicas para ser espeluznantes.

  4. Si las estudias un poco, te das cuenta de que existen estructuras definidas para estas historias (en la historia, hay narraciones que se parecen mucho unas a otras, llegando a configurar “modelos”). Uno de mis favoritos, por ejemplo, son las casualidades funestas, en las que por casualidad y desconocimiento uno llega a comerse las cenizas de su abuela, por ejemplo.
  5. En otras, el elemento terrorífico es introducido a través de un psicópata, un sociópata o un prankster con un macabro sentido del humor. Lo que convierte algunas leyendas urbanas en algo tan terrorífico es ese aire de travesura que impregna al hecho criminal.

  6. “Era sólo una broma”: Hay mucho de travesura o de broma macabra en una leyenda urbana. Ya sea por parte de la víctima o del agresor, hay mucho de broma que se le ha ido a alguien de las manos.

  7. “Hazle caso a tu madre”: No pasa desapercibido que algunas tienen una función moralizante. Parecen tratar de prevenir actitudes incorrectas o despreocupadas frente a desconocidos o ante situaciones de riesgo o de peligro, la misma función que tiempo atrás tenían los cuentos populares. Es una especie de narrativa oral que busca la prevención a través del miedo. No por nada, Caperucita debió ser en origen una especie de leyenda popular con intenciones parecidas.

  8. Por lo general, estas historias, intentan dar validez a una superstición (como por ejemplo, que romper un espejo o que se te cruce un gato negro es señal de mala suerte venidera) o tienen una explicación sobrenatural, no racional.
  9. Los detalles cuentan. Y son realmente importantes en este tipo de narración. Cuantos más detalles ofrezcas, o más te detengas a describir un acontecimiento relevante, más creíble harás tu historia.
  10. Los protagonistas: Incomprendidos, obsesionados y víctimas del bullying. Los protagonistas, que suelen ser victimas, cuando no verdugos vengativos, son en origen personajes jóvenes y algo ingenuos, tímidos, introvertidos, que se encuentran con la incomprensión de los adultos o de sus iguales. En ocasiones son víctimas de algún tipo de abuso o suelen estar obsesionados de manera enfermiza con algo.
  11. ¡Sacrificio! Es habitual que en este tipo de historias se produzca algún tipo de alianza con fuerzas malignas por medio de un sacrificio, un ritual o una invocación.
  12. El lado oscuro despierta: Y es que, en ocasiones, la evolución de los protagonistas deriva en el despertar del lado más cruel y sanguinario de estos. El lado oscuro suele aparecer tras el ritual y deriva en…
  13. ¡Venganza! Y es que uno de los finales clásicos de este tipo de historias es el de su protagonista, cobrándose su particular venganza y pasando de víctima a verdugo. ¿Os acordáis de Carrie? Pues eso, es normal que uno acabe bañado y rodeado de sangre al final de una leyenda urbana.
¿De dónde viene ese tren fantasma, si a esta hora, el de verdad, siempre llega con retraso?

Realmente me gustan este tipo de historias. Son sorpresivas e ingeniosas muchas veces.

¿Qué historias de este tipo conocéis? ¿Alguna que merezca la pena contar?

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