El escritor en busca de sentido: El motor narrativo

En los talleres de escritura he conocido a cantidad de gente que sueña con pilotar grandes historias. Personas a las que se les da bien usar el lenguaje escrito, personas que saben contar. Personas a las que les gustaría aportar su granito de arena en el mundo de la ficción, pero que sin embargo… no saben sobre qué escribir.

En los talleres de escritura he conocido a cantidad de gente que sueña con pilotar grandes historias. Personas a las que se les da bien usar el lenguaje escrito, personas que saben contar. Personas a las que les gustaría aportar su granito de arena en el mundo de la ficción, pero que sin embargo… no saben sobre qué escribir.

A mí mismo me ha pasado esto cantidad de veces: Te mueres por tener un rato libre para ti, por sentarte frente al teclado y alzar el vuelo con una tímida idea que acudió a tu mente en un flashazo… Pero algo falla. La historia no se sostiene en el aire. Vuelves a aterrizar. Comienzas a pensar que la historia no era para tanto. Comienzas a buscar otras historias que contar. No te convence ninguna. Comienzas a dudar de ti mismo como piloto de historias, como escritor, como ser humano.

¿Qué ha pasado aquí?

Uno puede narrar cualquier acontecimiento. Nada nos lo impide. Pero la narración de un acontecimiento sin más no es ficción (o al menos no es lo que un lector espera cuando sube a bordo de una ficción).

Lo que realmente mantiene una ficción en el aire, lo que la impulsa, lo que hace que un lector se quede clavado en su asiento esperando el desenlace es el sentido de tu historia. El sentido pueden ser todas aquellas cosas que nos “tocan”. El sentido es aquello con lo que nos sentimos identificados. El sentido es lo que algunos expertos en narratología llaman súper-objetivos de los personajes. Aquellos deseos o conflictos más profundos en la psique del personaje, que no son tan evidentes.

Vale, todo eso está muy bien, dirás tú… ¿Y cómo escribo con sentido?

Imagina que te queda un día de vida. Si tuvieras delante a alguien a quien contarle con total honestidad una síntesis de tu historia personal, lo que realmente ha sido importante para ti (o incluso qué le ha faltado a tu vida, qué has echado realmente en falta), ¿qué le contarías?

“La literatura es lo que se escribe como si uno estuviera a punto de ser ejecutado” (Javier Cercas)

Para contar una historia con sentido no es necesario devanarse los sesos rebuscando un Gran Argumento. No es eso. Pongamos por caso que aborreces la soledad. No soportas vivir solo, pero seguro que conoces la soledad porque la has experienciado en algún momento de tu vida. Pongamos que ya has pasado por esa situación, que temes que ésta aparezca en tu vida.

Ahí tienes una buena pista de despegue, un disparador creativo: Sentirte acompañado puede tener un gran sentido en tu vida, de modo que, ¿quién mejor que tú para escribir sobre ello?

Y si sentirte acompañado de gente afín es el sentido, la soledad será la falta de sentido. Hay que ver esto en valores positivos y negativos, porque vamos a hacer que tus personajes oscilen de un lado a otro para que la experiencia sea lo más completa posible.

El sentido es lo que hay oculto bajo el deseo de tu protagonista. Si tu personaje quiere montar un grupo de música, puede que en un plano superficial sea porque ama la música. Pero puede también que a un nivel más profundo sea porque se siente solo o porque siempre ha soñado con rodearse de otros para hacer algo en conjunto. De esta forma, si el grupo se rompe por mentiras, egos saliéndose de madre o malentendidos, el conflicto tendrá unas implicaciones mayores que si el motivo de continuar juntos sólo sea porque al protagonista “le gusta la música”.

Por lo general, toda acción está motivada por una razón más profunda.

 

Consejos para escritores y aspirantes a piloto

  • Ejercita tu capacidad para apreciar sentido. Intenta reconocer en el libro que estás leyendo, en la película o serie que estás viendo, cuál o cuáles son los sentidos vitales para el o los protagonistas. Apúntalos. Viendo cómo otros los emplean, sabrás cómo hacer uso de los tuyos propios. (P.e. en la película Whiplash se nos muestra que el sentido para su protagonista es demostrarse a sí mismo hasta dónde es capaz de llegar en su pasión, cuáles son sus límites y qué está dispuesto a arriesgar para conseguirlo… No es casualidad que la historia de Andrew, el protagonista, sea similar a la que vivió el propio director del film en su juventud).

 

  • Hay gente que dice no tener imaginación. Pero todos tenemos algo que da sentido a nuestras vidas. A aquellos que no saben sobre qué escribir les diría que reflexionaran sobre qué les apasiona, qué les entristece, qué les remueve. En definitiva, qué necesitas contar. Cuando algunos escritores hablan de que “escriben por necesidad” se están refiriendo a esto: Escriben sobre sus propios sentidos vitales. No importa tanto cómo lo cuentes (la forma, el argumento), como que haya algo que contar (un fondo, un sentido).

 

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